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Análisis económico

No solo de exhumaciones vive el hombre

Se acaba una nueva semana. Una semana menos para unas elecciones que pretenden desbloquear un entramado de incertidumbres políticas y crispaciones sociales ante semejante escenario político. Una semana corta, aunque cargada de sucesos y noticias que no dejan a nadie indiferente. Noticias de toda índole, pero entre las que desgraciadamente sigue destacando la de la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos, así como las disputas por retenerlo que mantiene la familia.

Y es que, a pesar de la importancia que pueda suponer para muchos el futuro lugar de sepultura del dictador, el país no se para ante ello. Es decir, pese a ocupar las principales portadas de los diarios nacionales, otra serie de sucesos se están produciendo de forma paralela y, sin embargo, no se están presentando en el debate público de la misma forma que lo hace la exhumación del dictador. Quizá el desconocimiento pueda ser una de las causas de que esto ocurra, pero al margen del mismo, creo que es importante hablar de otros fenómenos que, simultáneamente, ocurren en el escenario económico.

Esta semana recibía, por parte de un compañero tertuliano, una aclaración en la que me decía: “no solo de economía vive el hombre”. Y en parte puede hasta llevar razón, pero, curiosamente, la vida de los pensionistas, y su bienestar, si depende en gran parte de unas pensiones que, de acuerdo con las estimaciones realizadas por el Banco de España, son claramente insostenibles. Unas pensiones que siguen sin revalorizarse, ilusionadas por falsas promesas, y muy pendientes de una insostenibilidad que ya es más que una realidad. Insostenibilidad muy condicionada a un empleo que, de acuerdo con los datos ofrecidos, sigue en decremento.

Como digo, los indicadores macroeconómicos, pese a estar alejados del actual debate público, siguen cosechando resultados muy negativos. Resultados que ponen de manifiesto un peor comportamiento de la economía de lo esperado. Unos resultados que no solo muestran una mayor ralentización de la economía, sino la gran vulnerabilidad de nuestra economía cuando la situación empeora en el escenario global. Claro, aunque también es cierto que no podemos solicitar una preocupación de gran calado a un Presidente que, siendo PhD Cum Laude, desconoce lo que es una recesión técnica, así como los factores que determinan el comportamiento de la misma.

También parece desconocerlo una Ministra de Economía que, siendo economista del estado, sigue mostrando optimismo hacia la economía española, ofreciendo una mayor credibilidad para nuestro país que para otros como Alemania, por ejemplo; pese a ser la locomotora económica de la Zona Euro. Una Ministra que, mientras el consenso de analistas sigue hablando del fin de un ciclo expansivo, esta sigue afirmando estar en el inicio del mismo; mostrando “una mayor robustez” para la economía española, en contraste con el resto de economías homólogas de la Unión Europea.

Cuando uno escucha este tipo de cosas, en un escenario donde el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado la existencia de una desaceleración sincronizada de la economía mundial, tiende a mostrarse escéptico con el Gobierno. Algo muy lógico si atendemos a que, además del Banco de España, organismos como el FMI, la OCDE, el BCE, entre otras instituciones, no han parado de alertar de la grave situación que atraviesa la economía; además de unos indicadores en materia de empleo, actividad económica, actividad industrial, deuda, entre otros, que solo muestran una realidad opuesta a la emitida por el Gobierno.

Las últimas revisiones de las previsiones de crecimiento del PIB para España han sido bastante negativas. Prácticamente la totalidad ha realizado desviaciones a la baja para el crecimiento pronosticado para el futuro de la economía española. Unas desviaciones a las que el Gobierno socialista se ha estado resistiendo; y se resistirá hasta pasadas las elecciones para no suscitar el miedo en una población que debe acudir a las urnas a ejercer su derecho democrático y colocar un nuevo líder en la Moncloa. Sería de torpes reconocer la empeorada realidad de la economía española con unas estimaciones de votos tan favorables.

Lo decía hasta el propio Ministro Ábalos en una entrevista que concedía a La Razón, el periódico que dirige el admirado Paco Marhuenda, en la que afirmaba que “las elecciones las cargaba el diablo”; mostrando así una clara preocupación ante una caída del PSOE en las urnas. Una caída que no solo dificultaría su acceso al poder, sino que, ante la caída prevista de Ciudadanos en los próximos comicios, reforzaría la postura de su mayor opositor, el Partido Popular. Una situación que no favorece, para nada, el reconocimiento del mal estado de nuestra economía; así como el mayor deterioro que esta está experimentando.

Hoy, esta mañana, abríamos los noticieros con un nuevo indicador negativo que mostraba este pesimismo del que hablamos. Un indicador que realiza una lectura sobre la confianza de los empresarios del país. De acuerdo con la lectura, una confianza que se desploma un 2,9%, devolviendo el indicador a niveles de 2013. Otro indicador que sufre el lastre de un escenario internacional más que complicado, sumado a una incertidumbre política que mantiene en vilo a un país desgobernado. Una incertidumbre que, como ya vimos en las últimas declaraciones del Banco de España, tiene un claro impacto sobre la economía.

No hace falta más que irse a los registros de empleo, donde la creación de empleo, así como la creación de empresas, ha decaído en los últimos meses. Consecuencia de una inexistencia de Gobierno, así como una incertidumbre, que sigue paralizando las aspiraciones de unos inversores temerosos ante un futuro incierto e inseguro. Un futuro en el que, ante lo ocurrido, es imposible predecir. Un futuro en el que, dependiendo del gobierno, así como sus actuaciones, podríamos llegar a ver una nueva, y posible, recesión económica en el país; un shock del que quieren huir muchos de los inversores en el país y que mantiene, por ello, paralizadas sus inversiones, así como las nuevas contrataciones.

La incertidumbre es un muy mal aliado de la economía; eso es un completo hecho. Ante un entorno de tanta incertidumbre, donde la economía mundial sigue desacelerándose y las actuaciones políticas, tanto nacional como internacional, van encaminadas hacia un mayor deterioro de nuestra economía, todo aquello que conlleve riesgo se multiplica por 10. Es decir, las empresas no acometen nuevas inversiones, tanto en materia de contratación como de creación de nuevas empresas, pues desean paralizar su capital a arriesgarlo en un momento donde el riesgo sigue acrecentándose con el paso de los meses. Ante ello, la paralización está conllevando el registro de unos macroindicadores muy pesimistas de cara al futuro.

La situación es muy complicada y España debe buscar un gobierno que saque al país del atolladero que representa el bloqueo político. La vulnerabilidad de nuestro país ante futuros shock en la economía, así como su resultado, depende principalmente de unos problemas coyunturales y estructurales que posee nuestra economía. Unos problemas que, sin un gobierno estable, seguirán estando presentes en nuestro sistema económico. Unos problemas que, de no solucionarse o, como poco, paliarse, pondrán en serias dificultades al gobierno ante un mayor deterioro de la economía.

Sin embargo, el Gobierno sigue pensando en externalidades. Externalidades que desvían el foco de atención, llevándoselo a otros escenarios más superficiales –que no menos importantes- como la exhumación de Franco o las manifestaciones de Greta Thunberg en Nueva York. Otros escenarios que por mucho que pese, no son los escenarios que darán de comer a las familias españolas, ni tampoco satisfarán sus necesidades vitales. Creo que es hora de dar relevancia a todo esto que mencionábamos, pues es hora de remangarse y ponerse a trabajar. La situación requiere de un líder que abandere un proyecto económico que trate de paliar la dura situación prevista para la economía; pues como dijo el FMI, las decisiones de los políticos, en estos momentos, serán decisivas en el bienestar económico del país.

Buen fin de semana.

Por franciscocollmorales

Estudiante de máster y economía, joven emprendedor, interesado y estudiante en el mundo de la economía y mercados bursátiles, con experiencia en el sector profesional de 2 años como business advisor y community manager en Renault España y 1 año en el sector de la gerencia, estoy en continua formación en ENAE business school , escuela de negocios internacional, con el fin de especializarme en la gestión de carteras, poder gestionar y analizar cuentas e inversiones en empresas del ámbito nacional e internacional es mi objetivo. En este mundo se está desarollando una economía cada vez más globalizada y hay que rebasar las fronteras e introducirse en nuevos mercados para crear el valor añadido y la diferenciación, y sobre todo fomentar a los emprendedores a que sigan creando PYMES (el 99'88% del tejido empresarial en España está constituido por PYMES) ya que son las que tiran de esta economía, fomentan al empleo y crean oferta, esto hará que crezca el ingreso nominal y pueda crecer el consumo, El objetivo es salir de esta recesión económica, cada vez más dura, que están sufriendo muchos países actualmente, sin movimiento económico no hay progresión de las empresas de este país.

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