¿Qué es el impuesto sobre sociedades?

1. ¿Qué es el impuesto sobre sociedades?

El impuesto sobre sociedades es un tributo que grava los beneficios obtenidos por las sociedades y otras entidades jurídicas. Es un impuesto directo de carácter nacional que se aplica a nivel estatal en la mayoría de los países. Su objetivo es recaudar fondos para financiar el gasto público y redistribuir la riqueza.

El impuesto sobre sociedades se calcula sobre la base del beneficio contable obtenido por la empresa durante un período determinado. Se trata de un impuesto progresivo, es decir, a medida que aumenta el beneficio de la empresa, aumenta también la tasa impositiva aplicada. Para determinar el beneficio contable se restan los gastos deducibles del total de ingresos obtenidos.

1.1. Concepto y definición del impuesto sobre sociedades

El impuesto sobre sociedades es un tributo que grava los beneficios obtenidos por las sociedades y otras entidades jurídicas. Es un impuesto directo de carácter nacional que se aplica a nivel estatal en la mayoría de los países. Su objetivo es recaudar fondos para financiar el gasto público y redistribuir la riqueza.

El impuesto sobre sociedades se calcula sobre la base del beneficio contable obtenido por la empresa durante un período determinado. Se trata de un impuesto progresivo, es decir, a medida que aumenta el beneficio de la empresa, aumenta también la tasa impositiva aplicada. Para determinar el beneficio contable se restan los gastos deducibles del total de ingresos obtenidos.

1.2. Importancia y utilidad del impuesto sobre sociedades

El impuesto sobre sociedades es una herramienta clave para garantizar la sostenibilidad del sistema fiscal y financiar el gasto público. Este impuesto permite a los estados recaudar fondos necesarios para cubrir los servicios públicos y mantener el bienestar social. Además, es una herramienta de redistribución de la riqueza, ya que grava los beneficios obtenidos por las empresas.

El impuesto sobre sociedades también tiene un efecto disuasorio sobre la evasión fiscal, ya que establece una tasa impositiva para los beneficios obtenidos por las empresas. Esto fomenta la transparencia fiscal y la legalidad, contribuyendo a un sistema tributario más equitativo y justo en el que todas las empresas contribuyan de acuerdo a su capacidad económica.

2. Principios y características del impuesto sobre sociedades

2.1. Naturaleza jurídica del impuesto sobre sociedades

El impuesto sobre sociedades es un tributo de carácter directo que grava la renta obtenida por las entidades jurídicas, tanto nacionales como extranjeras, que desarrollan actividades económicas en un determinado país. Es un impuesto que pretende gravar los beneficios obtenidos por las empresas, considerando la renta como base imponible.

La naturaleza jurídica del impuesto sobre sociedades es la de un tributo propio y específico de cada país, que tiene por objeto la recaudación de ingresos para el Estado y la redistribución equitativa de la carga tributaria entre las entidades jurídicas que obtienen beneficios económicos.

2.2. Principios fundamentales del impuesto sobre sociedades

El impuesto sobre sociedades se rige por una serie de principios fundamentales que buscan garantizar la equidad y la justicia en su aplicación. Entre los principales principios aplicables al impuesto sobre sociedades destacan:

– Principio de capacidad económica: este principio establece que el impuesto debe gravar la capacidad de generar renta de las entidades jurídicas, es decir, su capacidad económica.

– Principio de generalidad: este principio establece que todas las entidades jurídicas que desarrollen actividades económicas en el país están obligadas a contribuir al impuesto sobre sociedades.

– Principio de progresividad: este principio establece que el impuesto debe ser aplicado de forma progresiva, es decir, las entidades jurídicas con mayores beneficios deben contribuir con una mayor cantidad.

– Principio de territorialidad: este principio establece que el impuesto debe ser aplicado en el país donde se generen los beneficios, sin importar la nacionalidad de la entidad jurídica.

Cálculo y liquidación del impuesto sobre sociedades

Determinación de la base imponible

La base imponible del impuesto sobre sociedades se calcula a partir del resultado contable, es decir, el beneficio obtenido durante el ejercicio económico, ajustado por una serie de partidas tanto positivas como negativas.

Entre las partidas positivas que se añaden al resultado contable se encuentran los ingresos no computables, como las subvenciones o los dividendos recibidos de entidades residentes en el extranjero. Por otro lado, las partidas negativas que se restan incluyen los gastos no deducibles, como multas o donativos no admitidos fiscalmente.

Tipo impositivo y cuota íntegra

Una vez calculada la base imponible, se aplica el tipo impositivo correspondiente para obtener la cuota íntegra, que es el resultado de aplicar un porcentaje al beneficio fiscal.

El tipo impositivo puede variar en función de la actividad económica de la empresa y de su tamaño. Generalmente, las grandes empresas suelen tener un tipo impositivo mayor que las pequeñas y medianas empresas.

Exenciones y deducciones

Existen diversas exenciones y deducciones que pueden aplicarse en el cálculo del impuesto sobre sociedades, con el objetivo de reducir la carga tributaria.

Algunas de las exenciones más comunes son las aplicadas a las entidades sin fines lucrativos o a las entidades de nueva creación. Por otro lado, las deducciones pueden ser por inversiones en I+D+i, por creación de empleo o por inversiones en activos fijos, entre otras.

Exenciones y deducciones en el impuesto sobre sociedades

Exenciones en el impuesto sobre sociedades

Las exenciones en el impuesto sobre sociedades son determinadas por la legislación vigente y permiten a las empresas no tributar por ciertos ingresos o beneficios. Estas exenciones pueden estar relacionadas con actividades específicas, como la investigación y desarrollo o la promoción de la cultura, o pueden estar destinadas a fomentar la inversión en determinadas zonas geográficas o sectores de la economía. Estas exenciones juegan un papel fundamental en el impulso de la actividad empresarial y en la atracción de inversiones, ya que permiten a las empresas destinar recursos a la innovación y a su expansión sin tener que destinar una parte importante de sus ganancias al pago de impuestos.

Deducciones en el impuesto sobre sociedades

Las deducciones en el impuesto sobre sociedades son un mecanismo que permite a las empresas reducir su base imponible y, por lo tanto, la cantidad de impuestos que deben pagar. Estas deducciones pueden estar relacionadas con diversos aspectos de la actividad empresarial, como la inversión en activos fijos, la contratación de personal cualificado o la realización de actividades de I+D. Además, existen deducciones específicas para empresas de nueva creación, cooperativas o entidades sin ánimo de lucro. El objetivo de estas deducciones es fomentar la inversión, la creación de empleo y la actividad económica en general. Al utilizar estas deducciones de manera adecuada, las empresas pueden optimizar su carga fiscal y destinar más recursos a su crecimiento y desarrollo.

Legislación y normativa aplicable al impuesto sobre sociedades

Normativa básica del impuesto sobre sociedades

La legislación del impuesto sobre sociedades en nuestro país está conformada por diversas normativas que establecen las reglas y obligaciones que deben cumplir todas las empresas en relación a este impuesto. La normativa básica que rige el impuesto sobre sociedades está compuesta por la Ley del Impuesto sobre Sociedades y su correspondiente Reglamento. Estas leyes establecen las bases y los principios generales para la determinación del impuesto.

Igualmente, existen otras normativas que complementan y amplían las disposiciones de la ley y el reglamento, como las órdenes ministeriales y las instrucciones de la Agencia Tributaria. Estos documentos detallan aspectos específicos del impuesto y aclaran dudas sobre su aplicación práctica.

Normativa internacional y acuerdos bilaterales

Además de la legislación nacional, el impuesto sobre sociedades también se encuentra sometido a normativas internacionales y acuerdos bilaterales en aquellos casos en los que existan relaciones comerciales con empresas extranjeras. Estas normativas incluyen acuerdos para evitar la doble imposición y para prevenir la evasión fiscal.

Estos acuerdos establecen los criterios de imposición aplicables a los beneficios obtenidos por las empresas en diferentes jurisdicciones, con el objetivo de evitar que se graven dos veces los mismos beneficios. Asimismo, regulan el intercambio de información tributaria entre países para garantizar la transparencia y el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

Casos prácticos y ejemplos de aplicación del impuesto sobre sociedades

Este apartado incluirá una serie de casos prácticos y ejemplos que ayudarán a comprender la aplicación del impuesto sobre sociedades en diferentes situaciones. A través de estos ejemplos, se podrán identificar las distintas variables que intervienen en el cálculo y liquidación del impuesto y cómo se aplican las exenciones y deducciones correspondientes.

Ejemplo 1: Sociedad mercantil

Imaginemos una sociedad mercantil que ha obtenido un beneficio neto de 500.000 euros en el ejercicio fiscal. En este caso, el impuesto sobre sociedades se calculará aplicando el tipo impositivo correspondiente a ese año fiscal sobre la base imponible obtenida. Además, se deberán considerar las diferentes deducciones a las que la sociedad pueda tener derecho, como por ejemplo, las deducciones por inversiones en I+D+i o las deducciones por creación de empleo.

Ejemplo 2: Sociedad patrimonial

En el caso de una sociedad patrimonial, cuyos ingresos provienen mayoritariamente de la obtención de rentas del capital mobiliario, el cálculo del impuesto sobre sociedades será diferente. En este caso, los ingresos se gravarán de acuerdo a las tarifas establecidas para este tipo de sociedades, y se aplicarán las exenciones correspondientes a los dividendos y ganancias patrimoniales obtenidas. Además, también se tendrán en cuenta las deducciones aplicables en función de la normativa vigente.

 

By Franciscocollmorales

Estudiante de máster y economía, joven emprendedor, interesado y estudiante en el mundo de la economía y mercados bursátiles, con experiencia en el sector profesional de 2 años como business advisor y community manager en Renault España y 1 año en el sector de la gerencia, estoy en continua formación en ENAE business school , escuela de negocios internacional, con el fin de especializarme en la gestión de carteras, poder gestionar y analizar cuentas e inversiones en empresas del ámbito nacional e internacional es mi objetivo. En este mundo se está desarollando una economía cada vez más globalizada y hay que rebasar las fronteras e introducirse en nuevos mercados para crear el valor añadido y la diferenciación, y sobre todo fomentar a los emprendedores a que sigan creando PYMES (el 99'88% del tejido empresarial en España está constituido por PYMES) ya que son las que tiran de esta economía, fomentan al empleo y crean oferta, esto hará que crezca el ingreso nominal y pueda crecer el consumo, El objetivo es salir de esta recesión económica, cada vez más dura, que están sufriendo muchos países actualmente, sin movimiento económico no hay progresión de las empresas de este país.